Abogo
por una educación que nos haga reflexionar, no concibo una que nos
enseñe a obedecer...
La
educación es un concepto bastante complejo y amplio, por lo cual su
definición concreta es bastante difícil de determinar. Generalmente
está asociada a la escuela y a los profesores, pero abarca mucho más
que eso, nuestra cultura, sociedad, familia, amigos y por supuesto a
nosotros mismos.
Desde
hace siglos atrás que ésta consta de una estructura ordenada y
organizaciones específicas para cada nivel de conocimiento acorde a
la edad del individuo, con el paso del tiempo se han introducido
cambios para su mejora como nuevas tecnologías y recursos, se ha
avanzado en los conocimientos existentes, los que hoy en día son mas
amplios y específicos, algunas normas morales estrictas han pasado a
ser más flexibles, etc. Pero a pesar de estas mejoras en que algunos
aspectos técnicos hayan evolucionado, en la práctica la finalidad
es la misma, por lo que la supuestas mejoras son una mera quimera
que atinge sólo a la formalidad. Los cambios elementales y profundos
aun no se han logrado alcanzar.
Una
cuestión que debe cambiar radicalmente es la manera en que es
entregado el conocimiento, sin importar de que ámbito sea. Esta
comprobado que para entregar un conocimiento es recomendable que
exista la convicción de aprenderlo, esto genera que el aprendizaje
se aprehenda con mayor efectividad. Si se aprende por que realmente
se está motivado por absorber esos conocimientos, saciar la
curiosidad y deseos de saber más, la persona buscará hacerlo por
sus propios medios y recibirá gratamente la ayuda de un guía o
profesor que provea de ella. En otras palabras, buscar que la persona
quiera aprender y no obligarla a hacerlo.
En
vez de aprovechar este recurso o explorar nuevas formas de entregar
conocimientos utilizando la motivación intrínseca de las personas,
generando así una situación Win-Win (los alumnos aprender y las
instituciones educacionales enseñan), los esfuerzos se empeñan por
generar una malla curricular estricta e inamovible desde la cual se
rigen las enseñanzas que deben ser entregadas de forma obligatoria,
por lo que deben ser aprendidos de la misma forma, en base al deber y
no al querer. Einstein señaló
“Nunca consideres el estudio como una obligación, sino
como una oportunidad para penetrar en el bello y maravilloso mundo
del saber” .
Sé
que puede parecer una falacia por generalización, pero sucede que
muchos encargados de planear la enseñanza y muchas de las
instituciones educacionales extinguen la lumbre de la
pasión que suscita el hecho de sorprenderse y descubrir cosas
nuevas, que generan la sensación de satisfacción en los alumnos, y
cuando esto muere la tarea que realizamos se convierte en un
compromiso el cual realmente no sentimos como propio y es cumplido
por mera exigencia, por lo tanto, ¿cómo se pretende interiorizar
algo que se siente como un factor externo y ajeno?
Lamentablemente
a escala global, la sociedad, gobierno, colegios, profesores, familia
y padres estás confabulados inconscientemente en nutrir una
estructura de enseñanza que tiene pilares muy rígidos, donde se da
cabida al formato cerrado de educación donde nada se puede salir del
margen, nada puede faltar ni sobrar. Esto nos lleva a construir un
aprendizaje forzoso de todas las materias que están en el
reglamento.
Aún
no se expande la idea de un aprendizaje autónomo y personalizado de
acuerdo a los gustos de cada individuo. Por lo tanto es posible que
la motivación intrínseca que pueda poseer un niño por aprender
cosas nuevas acabe sofocada por la obligación de aprender aquello
que se impone. Esto genera a su vez el poco conocimiento personal en
cuanto a gustos en las distintas áreas y disciplinas existentes, si
no se da la chance de explorar lo que verdaderamente nos apasiona y
alimenta nuestra alma.
Es
posible que esta razón es la que lleve hoy en día a incontables
estudiantes a errar en la decisión de su camino profesional, no
estar seguros de lo que realmente quieren o que es lo que les agrada,
que es lo que satisface su curiosidad y atiza su pasión. Como no
tienen una brújula interna se dejan influenciar por consejos
externos, por lo que otros creen que es bueno para ellos o incluso
peor priorizan lo socialmente bien evaluado por encima de sus propios
deseos.
Esto
genera una cadena que a una edad mayor, es posible encontrar gran
cantidad de adultos no satisfechos con sus labores y sus profesiones,
las cuales deben dedicarles muchas horas al día y una parte
importante de sus vidas. ¿Cómo se espera llegar a ser feliz en su
trabajo si no fue la carrera adecuada atingente a sus propios
aspiraciones y anhelos la que se ha escogido?
Si
nuestra forma de educación básica no promueve el conocimiento por
nosotros mismos y de nosotros mismo, es fácil cometer el desacierto
de errar la carrera universitaria pero continuar con ese error y
trabajar en algo que no apasiona es en parte una autoimpugnación,
por no admitir nuestra propia esencia.
Sin
duda la educación es un pilar fundamental tanto a nivel social como
individual, por lo que se la debe valorar como tal. Mencionando sólo
algunos aspectos, en lo individual la enseñanzas recibidas nos forma
como personas y se transforma en una parte de nosotros mismos, en lo
social implica en parte la formación de la cultura y cómo nos
definimos como comunidad, además es un medidor global el nivel de
educación, ya que en base a este se demuestra cuan desarrollado está
un país.
Estos son claros ejemplos de cuan arraigada está la enseñanzaque recibimos todos en muchísimos
aspectos de la vida. Pero a pesar
de su inmenso valor y potencial, aun no desarrollamos real
conciencia de esto a nivel masivo, pocos, y generalmente la fracción
socio-económica alta aprovecha su educación con el fin de seguir
aprendiendo, lo que los lleva a mantener su estatus socio-económico,
conocer más sobre distintos ámbitos, contextualizarse mejor a
diferentes situaciones y muchas veces conseguir una mejor calidad de
vida. Si
se extendiera esta valoración del aprendizaje a toda la sociedad es probable que la
brecha socio-economica no fuese considerable, esta tarea debería ser
una prioridad como plan de gobierno. Aunque evidentemente el cambio
no sería ipso facto, sino una evolución paulatina y a largo plazo.
Cambiando
la valoración de la educación y comprendiendo su real importancia y
los beneficios que puede traer en la vida de las personas un continuo
aprendizaje, abolirá problemas que están muy arraigados en la
sociedad. Dentro de este aprendizaje, uno de los más importante es
el de los valores que deben regir nuestro actuar, pero el poder
reflexionar sobre ellos conlleva la elección de los más
beneficiosos como individuos y como comunidad. La ignorancia supone
en muchas ocasiones la acción sin previa meditación al respecto.
Por
ejemplo, si se escoge voluntariamente el recorrido de los estudios,
no se concebiría la delincuencia como un trabajo, disminuirían la
tasa de criminalidad. Comprender mejor las razones de mantener
correctos hábitos higiénicos, implicaría disminuir las
enfermedades y la necesidad de atención medica. Enseñar desde la
infancia sobre buenos modales y respeto, ayudaría una mejor
convivencia dentro de nuestra comunidad. Esto por mencionar solo
algunos de los múltiples beneficios que promueve la correcta
educación y su adecuada valoración.
A
nivel gubernamental aun no se refuerza el progreso del país a través de
la educación. Con esto no me refiero a entregar más conocimientos,
ser más exigentes con los alumnos o otorgar mejores recursos para
la enseñanza. El cambio debe ocurrir en la forma en que es concebida
la educación, lo beneficioso sería que ésta fuese vista como una
poderosa herramienta para perfeccionarnos a nosotros mismos, lo cual
llevaría el cambio en nuestras vidas y se replicaría a nivel de
sociedad.
Si logramos comprender el inmenso valor que tiene el aprendizaje
podremos alcanzar sueños que de otra forma serían lejanos e
inverosímiles, incluso podemos expandir nuestra visión del
horizonte tanto como nuestros deseos y esfuerzos por extenderlo nos
permitan y lo más importante es que de esta forma es posible
conocernos mejor a nosotros mismos y colmar nuestras ansias y anhelos
por saber aquello que atrapa nuestra atención.
[En el texto que acaba de leer ha quedado expuesta mi opinión y ha sido reafirmado con citas de algunos intelectuales. Explorando en distintos ambitos de la vida es posible apreciar que criticas de la educación se expresar de distintas formas y a través de distintos medios, para ejemplificar les dejo la letra de una canción muy famosa que hace referencia a lo anteriomente mencionado]
Pink Floyd - Otro ladrillo en la pared (Another brick in the wall)
No necesitamos "la falta de control mental".
No al sarcasmo oscuro en la clase,
profesores dejad a los niños en paz.
¡Hey! ¡Profesores! ¡Dejad a los niños en paz!
A fin de cuentas, es sólo otro ladrillo en la pared.
A fin de cuentas, solo eres otro ladrillo en la pared.
No necesitamos "la no educación".
No necesitamos "la falta de control mental".
No al sarcasmo oscuro en la clase,
profesores dejad a los niños en paz.
¡Hey! ¡Profesores! ¡Dejad a los niños en paz!
A fin de cuentas, es sólo otro ladrillo en la pared.
A fin de cuentas, solo eres otro ladrillo en la pared.
"¡Mal, hazlo otra vez!"
Si no te comes la carne,
no comerás pudín.
¿Como puedes comer pudín
si no te comes la carne?
"¡Tú!" "¡Sí, tú, el de detrás de la caseta de las bicis,
ponte derecho chaval!