lunes, 28 de julio de 2014

Sobre el paradigma

          A medida que se avanza en toda la intrincada infinitud de preguntas filosóficas y existencialistas, surge una de ellas que es una base importante desde donde plantearse el resto de las cuestiones. Así nace la interrogante, ¿Desde donde se plantea la respuesta a las preguntas que nos estamos planteando?, y la respuesta parece ser bastante sencilla, a partir del paradigma en el cual nos paramos. Aunque me parece más acertado aclarar que no estamos solo parados en él contemplando lo que tenemos a nuestro alrededor, sino más bien inmersos, hundidos, sumergidos, ahogados e incluso sumidos en él. En otras palabras estamos tan rodeados de este paradigma que no somos capaces de darnos cuenta que estamos en él y simplemente lo ignoramos, siendo el causante de la perspectiva de nuestra propia visión del mundo, la religión, la sociedad, y en fin, todas las cosas.

            Parece tener muy poco sentido, por decir poco y no mostrarme insolente con ninguno, el hecho de cuestionarse interrogantes, ignorando indiscutiblemente desde donde nos estamos preguntando y desde donde responderemos o intentaremos responder a estas preguntas.

         Entonces, partamos por la base o el principio, preguntándonos ¿qué es un paradigma? Quizás el hecho de querer partir por un comienzo también sea una costumbre del paradigma desde donde me estoy planteando este raciocinio, pero bien debo admitir, y admito, que estoy para en una paradigma desde el cual respondo y reflexionó, pero ya no me ahogo en él, porque soy capaz de distinguirlo, quizás no por completo pero si parte de él, y de percatarme de que existe y que me influencia.

            Lo que explico no es nada nuevo, no pretendo pecar de arrogancia, ni tampoco es una advertencia, sino un mero recordatorio para cuando se planteen la tarea de reflexionar sobre cualquier temática.
Me estoy desviando del tema que quiero plantear, y para no cometer ese error vuelvo a reiterar mi pregunta; ¿Qué podemos entender por paradigma? Como sinónimos podemos encontrar “ejemplo” o “modelo”. Desde una perspectiva religiosa, científica o epistemológica, Thomas Kuhn, lo planteó como un esquema formal de organización, y ser utilizado como sinónimo de “marco teórico” o un conjunto de teorías. Es una explicación concisa, pero en mi humilde opinión personal, bastante acertada.

     Para explicarlo de una forma sencilla, es como ponerse ciertos lentes que te haces ver las cosas de una forma particular a causa al cristal por lo cual se filtra la realidad. No hay mejores o peores lentes, pero tengamos en cuenta que SIEMPRE llevamos puesto ciertos lentes, o dicho de otra manera, siempre está presente el paradigma que nos rige.


    Por lo tanto, me pregunto cómo podemos comenzar a cavilar sobre la más insignificante cuestión de la realidad, la vida y la existencia, si no conocemos desde donde estamos mirando, no sabemos qué lentes estamos ocupando. 

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