Hoy en día vivimos en una
sociedad la cual te entrega ciertas directrices de forma sinuosa. Esto no es
nada nuevo, ha ocurrido por siglos y siglos, y no dejará de ocurrir, pero lo
que es nuevo son las actuales
instrucciones que nos está entregando esta sociedad. Tácitamente nos muestran
las elecciones que debemos tomar, y nos hace pensar que somos conscientes de lo
que estamos escogiendo, pero eso no es del todo cierto.
Para aclarar mejor lo que trato
de decir quisiera hablar sobre las necesidades creadas, o lo que yo llamo las NECESIDADES NO NECESARIAS. En la
actualidad nos vemos constantemente invadidos por mucha publicidad y propaganda,
esparcida por muchos diversos medios. La
cual, es importante mencionar, es imposible
eludir. Esta publicidad nos habla
de productos que DEBEMOS tener, los
cuales son planteados como absolutamente necesarios. Indispensables para vivir
en la actual sociedad, por lo tanto si no lo tenemos o no lo poseemos también
somos, de alguna forma, excluidos de ella.
Estos productos, artículos,
servicios, etc., son expuestos como algo muy útil, que son servirán para hacer
las cosas de forma más rápida, incluso instantánea, para hacer las cosas de
manera más automática y hacer la vida más cómoda. Esa es sólo una cara de la
moneda. No estamos viendo la otra parte, ya que implícitamente estos productos
se venden como una necesidad. Y con ella también se venden ciertos valores y
conceptos de cómo debemos ser y de qué NECESITAMOS, aunque realmente estos artículos,
productos y servicios no son imprescindible.
Lo que parece algo beneficioso e
inofensivo puede terminar siendo algo muy perjudicial. Esto no es ninguna
amenaza, sino una simple advertencia, aquella que ni siquiera está escrita en
letra pequeña cuando compra estos productos o cuando contrata aquellos
servicios.
Hay que admitir que una excelente
estrategia de venta, aunque a su vez inmensamente dañina. Ya que si no poseemos algo que es necesario para nosotros,
finalmente terminamos sintiendo que algo importante nos falta. Creamos un vacio
que debemos ocupar, creamos una necesidad que apremiantemente debemos satisfacer,
de la forma más pronta posible y sin importar las consecuencias. Esto es
el principio de toda obsesión.
Parece ser algo sumamente obvio,
pero nadie se detiene a pensar de qué se trata esta nueva necesidad, y si esto
es realmente una necesidad con la cual no podríamos vivir. Por lo tanto, esta
necesidad se vuelve una enfermedad, una de la cual no somos capaces de ver síntomas
manifiestos, hasta que se vuelve demasiado poderoso y a su vez demasiado tarde.
Ejemplo evidente de esto es la
necesidad actual de la tecnología. La obsesión por obtener aquellos últimos adelantos
modernos, de los cuales en un principio ni siquiera sabemos para que funcionan
pero que creemos fehacientemente que debemos poseer. Sentimos esta enorme sensación
de querer ser los primeros en poseer el articulo más moderno, más rápido, con
más capacidad, sin siquiera preguntarnos ¿para qué?
Esta obsesión por la tecnología ha llegado a transformarse en algo bastante enfermizo,
lo que comenzó como simples productos que harían de nuestra vida un elemento de
mayor comodidad, terminó convirtiéndose en
la mayoría de los casos en algo bastante contraproducente, un virus que se
expande cada día más y que afecta con mayor intensidad a las personas.
El ejemplo de la tecnología es
bastante claro, ya que facilita la vida cotidiana, por sobre todo la
comunicación. En la actualidad los teléfonos inteligentes (Smartphone) son un
medio fundamental para comunicarse con los demás, para estar informados y para
llevar a cabo un sinfín de actividades que hace años atrás eran impensables pero
hoy en día nos resultan incuestionablemente necesarias.
Sin un celular, son sentimos incomunicados,
desinformados, alejados de los demás. En otras palabras una necesidad no
satisfecha, un vacio que no estamos llenando. Para aquellos que no nacimos con un
celular, en otras palabras, para aquellos que se nos ha implantado esta
necesidad, es posible apreciar que es algo bastante poderoso, o que hemos
dejado que esto se transforme en algo bastante relevante en nuestras vidas. Pero
¿cómo se sentirá esta necesidad no
necesaria en aquellas personas que han nacido con ella? Espero que esta
pregunta se entienda, ya que es sumamente preocupante su respuesta, cualquiera
que esta sea.
No hay comentarios:
Publicar un comentario